17 de mayo de 2007

MACHADO, LA ESTIRPE EUROPEA. Por Eduardo De Simone.-


Una rara mezcla de etnias europeas se concentran en el pianista y compositor Jean Marie Machado, un artista que desde la década del 80 viene concentrando la mirada interesada de críticos y público y que ahora resurge con fuerza con un estupendo disco doble titulado Soeurs de Sang. De antepasados portugueses e italianos, Machado nació en Marruecos pero concentró su carrera en Francia, donde fue distinguido como uno de los mejores exponentes en ese país. Tocó con maestros como Martial Solal y luego de consagrarse con su propio trío en la escena francesa se dedicó a homenajear la música de Andalucía con artistas como el saxofonista Andy Sheppard. Más tarde fue capturado por la cadencia del fado y exploró sus sonoridades en dúo con Dave Liebman. El nuevo disco que acaba de editar Le Chant du Monde/Harmonia Mundi está dedicado a dos cantantes, Amalia Rodrigues y Billie Holiday. Es un álbum doble que incluye un piano solo en un disco y un trío en el otro, con Jean Philipe Viret en contrabajo y Jacques Mahieux en batería. El piano solo es un registro formidable, donde la música portuguesa es apenas insinuada como sustento para aventurarse en ciertos conceptos que reconocen influencias de Paul Bley. El disco es trío no es menos alentador, revelando a un pianista sensible, que se muestra, se sorprende, se abre y se retrae. Clásico abonado a los clubes de jazz parisinos, Machado es un compositor e intérprete que no debe ser soslayado por aquellos que reconocen una especial fascinación por el piano.

LOS COLORES DE FRESU.


Hemos hablado mucho en este newsletter de Paolo Fresu, trompetista italiano que pese a haber tenido novia argentina (tal vez aún la tenga) no visitó Buenos Aires aunque tal vez lo haga pronto. Fresu, quien tocó con varios grandes y grabó más que interesantes discos con sus grupos y con su colega Enrico Rava tiene, como es sabido, fuertes influencias de Miles Davis y Chet Baker, pero supo amalgamar esos sonidos con los que creció con la música de su Cerdeña natal, generando así un lenguaje particular, que ya puede adentrarse en las raíces de la balada en el jazz y también en Jimi Hendrix o, por qué no, en su compatriota Ornella Vanoni. Fresu acaba de completar una serie de cinco discos en Blue Note, que se caracterizaron porque en cada uno de ellos los músicos de su quinteto interpretaban la obra de uno de los miembros del grupo. Primero fue el turno del pianista Roberto Cipelli, con el disco Kosmopolites; luego el del bajista Attilio Zanchi, con PARTE; más tarde, del saxofonista Tino Tracanna con Incantamento y del baterista Ettore Fioravanti con Thinking. Ahora le tocó a la música del propio Fresu. El disco que salió al mercado en los últimos días se llama Rosso, Verde, Giallo e Blu y está dedicado a los otros miembros del quinteto. Explica Fresu que esos colores (rojo, verde, amarillo y azul) son sus preferidos y que para él representan a cada uno de sus compañeros de foración. Dice del rojo que es el color de Picasso y de Miró. Del verde, que es el color de Brasil. Del amarillo, que es el sol y Van Gogh. Y el azul, la noche, Matisse y Blue Note. Como lo define Zanchi, bautizado con el azul: “Something old, something new, something borrowed, something blue”. Es un álbum con más que interesantes composiciones de Fresu que navegan entre la balada, los ritmos africanos, las influencias clásicas y el rock (justamente un tema se llama simplemente Rock). Una impecable culminación para una serie de la que mucho se habló en Europa.

OTERO CON NUEVA ORQUESTA Y DISCO.


Otro ciclo con gran repercusión concretó la orquesta de Mariano Otero en los últimos días. Fue un aperitivo mientras esperamos el nuevo disco de este combo que ya es un clásico en el jazz local. “Hubo cambios de gente y cambios de música”, nos cuenta Mariano. Vamos a los nuevos integrantes: Sergio Verdinelli reemplazó a Pepi Taveira en la batería. En los saxos entraron Gustavo Musso, Martín Pantyrer y Carlos Michelini. En trompeta ingresó Richard Nant. Ya no están Ricardo Cavalli, Enrique Norris, Mario Cerra y Pablo Puntoriero. “Hicimos algunos cambios porque la situación de cada uno de los músicos lo imponía. A veces los tríos y cuartetos se mantienen estables porque se trata de formaciones más pequeñas, pero aún así siempre hay agún retoque. En una orquesta es más complicada la logística. Es difícil combinar muchas cosas. Como no queremos perjudicarnos porque cada uno tiene su carrera, resolvimos hacer estas modificaciones”, afirmó Mariano. En piano seguirá Francisco Lo Vuolo y en guitarra Miguel Tarzia, pero se sumó otro guitarrista, Patricio Carposi.
¿Cuáles son los cambios en la música?
Estamos tocando alguna música del disco que editamos, pero que reescribí y otra que será para el disco nuevo. Yo cambié ciertas cosas en la forma de escribir, porque es mi manera de ser. Cada vez que termino un proyecto hago un balance y veo cuál es el saldo. Además, en esta ocasión estuve tomando clases, y eso me permitió hacer una crítica de lo que vengo encarando y por supuesto crecer. Ese era el objetivo que me planteé para seguir con la orquesta. Los cambios lo reflejan.
¿Cuándo estará listo el nuevo álbum?
Vamos a grabar en las vacaciones de invierno. Estamos trabajando en la música nueva y el disco saldrá para septiembre u octubre. En el ciclo de La Trastienda tocamos dos temas totalmente nuevos y otro que ya había estrenado antes pero con arreglo nuevo. El disco que viene va estar muy bueno. (Foto de Horacio Sbaraglia)

DELFINA OLIVER EN NOTORIOUS.


La cantante de jazz Delfina Oliver lanza un nuevo proyecto acompañada por Juan Cruz de Urquiza en trompeta, Rodrigo Domínguez en saxo, Francisco Lo Vuolo en piano, y Cristian Bórtoli en contrabajo. Quienes siguen su carrera o aquellos que aún no han sido cautivados por su voz podrán encontrarla todos los viernes de mayo en Notorious. Allí le dará forma a un nuevo ciclo que, como los anteriores, promete ser exitoso. A partir del lanzamiento de su disco debut “MIRADA”, Delfina surgió como una de las cantantes de jazz más atrapantes, por su voz sensual y sugerente y por su audacia en las propuestas musicales. En este nueo ciclo estará acompañada por un nuevo grupo formado por dos de los más destacados músicos del ambiente, Juan Cruz de Urquiza, en trompeta (4 y 11 de mayo) y Rodrigo Domínguez en saxo (18 y 25 de mayo), y dos jóvenes revelaciones del género: Francisco Lo Vuolo en piano, y Cristian Bórtoli en contrabajo. El grupo trabajará sobre standards y composiciones de Charles Mingus, John Coltrane y Thelonious Monk entre otros, a los que la cantante y su grupo logran tamizar y reinventar a través de una mirada personal, experimentando sobre el nuevo repertorio que será incluido en su próximo disco, que prevé grabar hacia mediados de año. El 2007 comenzó con mucha actividad para Delfina. Se presentó en los clubes y ciclos de jazz más prestigiosos del circuito: Jazz Voyeur, Thelonious, Sofitel, Faena y Club Lounge. En febrero hizo su primer show fuera del país como solista liderando su grupo en Uruguay y para fin de año estará en Paraguay. En julio hará su primera presentación en el interior, en el Teatro Juan de Vera de la ciudad de Corrientes, y en mayo participará del Festival de Jazz y otras Músicas organizado por la Dirección de Música del Gobierno de la Ciudad de Bs. As. Como se ve, un año movido. No se la pierdan. (Foto de Horacio Sbaraglia)

CUTAIA ENSIMISMADO.

No pocos recordarán a Carlos Cutaia por su paso por Pescado Rabioso, entre otros grupos señeros del rock nacional. Hoy, muchos años después de aquellas movilizadoras experiencias, Cutaia se embarcó en otras búsquedas. El pianista acaba de editar BAensimismado, un CD de producción independiente en el que apela al formato del trío para desarrollar conceptos musicales diversos, tomando al tango como punto de partida. Lo acompañan en esta aventura su hijo Ezequiel en contrabajo y Pipi Piazzolla en batería. La música del álbum incluye composiciones propias y clásicos del género como Bahía Blanca, Revirado y Responso. Cutaia presentará el disco los viernes 18 y 25 de mayo en Thelonious y el jueves 31 en Jazz Voyeur.

25 de abril de 2007

VISITAS INTERNACIONALES.

Afortunadamente vuelven a circular por Buenos Aires artistas internacionales que deleitan a los amantes del jazz. Estuvo Bela Fleck, como se sabe, y llegan Sex Mob, representantes de la vanguardia neoyorquina, y el saxofonista Stefano Di Battista, uno de los grandes exponentes de la gran actualidad del jazz europeo. Y ya que hablamos del Viejo Continente, presentamos aquí el nuevo y brillante disco del saxofonista y clarinetista Gianluigi Trovesi, que sorprenderá a quienes no lo conozcan. ECM editó ese álbum y también el reciente del trío Motian-Frisell-Lovano, del que a la vez hablamos aquí. Tenemos que lamentar por otra parte la desaparición de una figura insoslayable del jazz, Andrew Hill, quien deja un exquisito legado. Y Guille Hernández celebra la edición local de un gran disco de Monk.

TROVESI, CON UN RETRATO ENCANTADOR. Por Eduardo De Simone.-


Gianluigi Trovesi es hoy una de las figuras centrales de la renovación que en las últimas décadas ha mostrado el jazz europeo sobre la base de prestar firme atención a las raíces musicales de las diferentes regiones de ese continente. Saxofonista, clarinetista y compositor, Trovesi participó de los grandes proyectos del jazz italiano y dirigió la Italian Instabile Orchestra. Su relación con el sello ECM, donde acaba de editar un disco excepcional, no es nueva. Ya había sorprendido allí en dúo con el acordeonista Gianni Coscia y también con su octeto, formación con la cual lanzó el álbum Fugace. El nuevo trabajo que presenta ahora ECM, bautizado “Vaghissimo Ritratto” encuentra a Trovesi en el terreno en el que mejor se mueve: rescatando autores que forman parte de su identidad musical y deconstruyéndolos según sus propios conceptos musicales. Eligió para esta ocasión una formación de trío, para la que convocó al pianista Umberto Petrin y al percusionista Fulvio Maras. En verdad, este proyecto, que enlaza a compositores como Monteverdi y a intérpretes como Luigi Tenco o Jacques Brel, comenzó a gestarse en 2001, cuando Trovesi y Petrin fueron invitados a participar de un festival en homenaje a los 100 años de la muerte de Alfredo Piatti, compositor y cellista oriundo de Bergamo, al igual que Trovesi, por quien el saxofonista siente especial admiración. Encontraron buena química ambos músicos y decidieron programar un trabajo especial sobre Piatti para ECM, ya con el concurso de Fulvio Maras. Hay en este disco cinco temas inspirados en la música de Piatti, que suponen la espina dorsal del álbum. Trovesi los toma y los reformula abriendo paso a una improvisación colectiva que es como su sello de calidad. Por cierto los otros dos miembros de trío habilitan esa alternativa desde un talento notable. Petrin, el pianista, es a la vez un poeta reconocido en su país, donde ha escrito en los más importantes suplementos literarios. Aseguran los críticos italianos que como pianista, interpreta en forma poética. Petrin reemplazó en la Italian Instabile Orchestra nada menos que a Giorgio Gaslini. Fulvio Maras también integró ese cuerpor colegiado y el octeto de Trovesi. Aquí suma a la percusión efectos electrónicos que le añaden una atmósfera especial al disco. Se cuenta que Trovesi ingresó a los estudios para grabar este registro cargando todo tipo de instrumentos de viento, pero una vez que comenzó la prueba de sonido se apropió del clarinete alto y no lo abandonó. “Es que era el que mejor iba con el sonido de la habitación”, admitió el compositor. La interacción con el piano es especialmente apreciable. En definitiva, se trata de un disco de canciones, donde hay jazz, música del renacimiento, chanson y hasta guiños pop. Un cóctel al que Trovesi es afecto y en el que no falta el humor, pero sobre todas las cosas, el innegable buen gusto, ese al que refiere el título de Vaghissimo Ritratto.

MOTIAN, OTRA VEZ.


Las novedades de ECM incluyen nada menos que un nuevo disco del trío Paul Motian-Joe Lovano y Bill Frisell. Llevan juntos más de 20 años, grabando en ese sello y en otros con formaciones más amplias y presentándose en vivo en uno y otro lugar, en especial en el neoyorquino Village Vanguard. El nuevo álbum se llama Time and Time Again y sucede a otro de ECM que obtuvo favorables críticas especializadas, hablamos de I Have the Room Above Her. Dice Frisell: "Después de todo este tiempo lo notable es que nunca sé lo que va a venir, siempre se siente algo nuevo. Diría que no hay palabras para reflejar lo importante que ha sido esta relación musical para mí. Es como si hubiera ganado la lotería o me hubieran bendecido". Es que en la música de Motian, la distinción entre nuevo y viejo desaparece. Es un dato no menor para este baterista que ya suma 76 años pero que sigue definiendo los cánones del jazz moderno. Motian se lanzó a componer luego de haber compartido escena con los pianistas más talentosos del jazz, como Monk, Bill Evans, Paul Bley y Jarrett. Fue Monk quien seguramente ejerció más influencia en su concepción musical. De hecho, en este nuevo disco hay un tema de Thelonious, Light Blue. También hay un par de standards y una pieza de Lovano, pero fundamentalmente la música es del propio Motian. El baterista debutó como compositor en el disco Conception Vessel, que ECM editó en 1972. Desde entonces su obra fue más que fructífera, incluyendo la serie On Brodway, en la que también tomaron parte Frisell y Lovano. Un nuevo disco de este trío siempre es un acontecimiento que no deja de deparar sorpresas.

SE FUE ANDREW HILL.


Murió Andrew Hill y esa noticia es acaso una de las peores de este año para el jazz. Había contraido cáncer de pulmón y no sobrevivió. Tenía 75 años y a pesar de su dolencia se había mostrado activo en los últimos años. De hecho, en 2006 editó Time Lines, uno de los álbumes elegidos por los críticos como disco del año, que marcó su reencuentro con el trompetista Charles Tolliver y con el sello Blue Note. Hill fue un compositor innovador y un sólido pianista. La obra que comenzó a abrirse paso en la década del 60 mostró su ambición creativa: mientras la mayoría de los músicos de jazz experimentaban con el hard bop, Hill procuraba extender los límites y apuntaba hacia mayores dosis de libertad, sin alinearse en el movimiento free. Blue Note reeditó en los últimos años buena parte de su producción de esa época. De hecho, en los últimos días puso en el mercado el álbum Compulsion, en el que acompañaron a Hill Freddie Hubbard, John Gilmore y Joe Chambers. Claramente fueron Bud Powell y Monk los pianistas que mayor influencia ejercieron sobre Hill. En la década del 60, cuando grabó discos excepcionales para Blue Note, no se plegó al movimiento free como tampoco corresponde alinearlo en el hard bop. Esa equidistancia cobraría fuerza años más tarde para enaltecer su música y su búsqueda de nuevos caminos para el jazz. Desde su debut en Blue Note, con Point of Departure, hasta su último disco en 2006 en su segundo regreso a ese sello, Hill mostró un talento incomparable para generar atracción con sus construcciones rítmicas y armónicas complejas pero nada inaccesibles. Su álbum Dusk, editado por Palmetto en 2001, fue elegido disco del año por Down Beat y Jazzmagazine, aunque también descollaron sus discos en Black Saint y Soul Note. Como legado, es posible acceder a uno de sus últimos conciertos ingresando en el link http://www.trinitywallstreet.org/calendar/index.php?event_id=39988 . Fue el 29 de marzo último en la Trinity Church St. Paul’s Chapel de Nueva York, cuando lo acompañaron John Hebert en bajo y Eric McPherson en batería.

INFALTABLE: MONK, LIVE AT THE IT CLUB. Por Guillermo Hernández (Fundador de Minton’s).-


No vamos a descubrir o a enaltecer a Monk aquí. Solamente digamos que en 1964 este pianista y compositor reconocido como uno de los mayores genios de la música moderna, estaba en su momento artístico culminante, luego de haber pasado por problemas de drogas e inhabilitaciones para tocar en los clubes neoyorquinos. Monk venía de sorprender al público de Nueva York con un excepcional concierto en el Lincoln Center Philharmonic Hall en diciembre del 63. Y ya el año siguiente su explosión era tal que la revista Time consideró necesario concederle una historia de portada, fenómeno único por ese entonces. Fue en ese 1964 lleno de gloria artística para Monk que se grabó una de las tantas presentaciones en vivo que acometió Thelonious durante sus mejores años. Fue en el ya desaparecido It Club de Los Angeles. Lo acompañó su coequiper de muchos años, Charlie Rouse, quien empuñó el saxo junto a Monk entre 1959 y 1970. También estaban Larry Gales en bajo y Ben Riley en batería. El show se editó originalmente en 1982 en un vinilo doble, es decir, que permaneció inédito varios años hasta que vio la luz. Pero afortunadamente tiempo después el disco fue reeditado por Columbia en un formato más alentador, respetando la duración original de los temas y con tres bonus tracks de agregados que en total suponen 27 minutos de música adicional de este excepcional cuarteto. De allí que se sostenga que esta reedición, que para beneplácito de todos llegó a la Argentina, constituya en verdad una nueva edición de la música de Monk. Aquí el cuarteto interpreta algunos temas de difusión poco frecuentes como Teo, dedicado al productor Teo Macero y Gallop’s Gallop. También una brillante versión del clásico Round Midnight, que para muchos, ya en ese entonces, era considerado el “himno nacional” del jazz. Live al the It Club-Complete es un disco infaltable en la colección de cualquier monkiano, que es como decir cualquier amante del jazz.