20 de abril de 2007

TARZIA COMO LÍDER


El guitarrista Miguel Tarzia, ya consolidado como una de las nuevas figuras del jazz local, liderará un grupo que presentará música propia el jueves 19 en el Jazz Voyeur. Tarzia forma parte de la orquesta de Mariano Otero, a la que aportó alguna composición referenciada en Hendrix. Su estilo está influido por este guitarrista y otros clásicos como Wes Montgomery. La nueva aventura de Tarzia, que en algún momento se reflejará en disco reunirá a Juan Cruz de Urquiza en trompeta (Tarzia también forma parte de su grupo); Rodrigo Domínguez en saxo; Jerónimo Car! mona en contrabajo y Carto Brandán en batería. La cita será en Posadas 1557, a las 21.30. En mayo habrá una nueva presentación. (Foto de Horacio Sbaraglia)

LEO ALVAREZ EN NOTORIOUS

Abriéndose camino en el fértil terreno del jazz local, el guitarrista, compositor y arreglador Leo Álvarez, presenta su primer trabajo discográfico, editado por PAI Records. En la estética del hard bop, su álbum “Contraluces” está integrado en su totalidad por composiciones propias. El baterista Art Blakey describió el hard bop como el movimiento de vuelta a los orígenes. Con notables referentes como Miles Davis, John Coltrane, Thelonious Monk, Charles Mingus, entre otros, el hard bop es un estilo musical que se desarrolló desde mediados de los cincuenta hasta mediados de los sesenta. Se lo considera en parte una reacción de los músicos de jazz en contra de la suavidad del cool y una extensión natural del bop, al que intentaba dar nueva vida. Recuperando el arte de la improvisación, se! inspiraba en el gospel y, sobre todo, en el blues, que volvía a ser una pieza central de la música jazz. Al frente de su quinteto, Leo Álvarez incursiona en el estilo hard bop de los grandes quintetos de los 60’s, con fuerte contenido melódico, sólidas estructuras armónicas y solistas con mucha personalidad y energía. Alvarez presentará su música los jueves 19 y 26 de abril y el martes 1º de mayo en Notorious, Callao 966. Participarán como invitados el saxofonista Ricardo Cavalli y el trompetista Juan Cruz de Urquiza. Para agendar.

EUBANKS ELECTRÓNICO


Conocido ampliamente por su colaboración con Dave Holland, el trombonista Robin Eubanks decidió explorar en el disco cierta pasión por la electrónica y los efectos y su aplicación al instrumento propio, el trombón. Con ese concepto editó recientemente el disco Live Vol. 1, un CD y DVD que lo muestra en trío con Kenwood Dennard en batería y Orrin Evans en bajo. Los tres comparten una afición por el jazz, el funk y el rock. Toda esa inclinación aparece nítida en este nuevo trabajo grabado bajo el nombre de EB3, no de Eubanks como líder. Pero es su música, porque n! o hay standards, y son sus arreglos y su particular mirada. El hombre apeló a efectos varios para alterar el sonido del trombón hasta emparentarlo con el de una guitarra eléctrica. Cabe recordar que las influencias de Eubanks recorren un panel tan heterogéneo como Bartok, Monk, Coltrane, Led Zepp, James Brown y Hendrix para imaginar qué es lo que escucharemos en esta nueva creación.

INFALTABLES: TIJUANA MOODS, CHARLES MINGUS


Por Guillermo Hernández (Fundador de Minton’s).-
Hemos hablado mucho aquí de Mingus y de su enorme influencia en el jazz moderno. Se ha mencionado también la relevancia de muchos de sus trabajos, entre ellos, Tijuana Moods, el que sugerimos en esta oportunidad como infaltable. Muchos han sostenido que el concepto que hoy se conoce como world music no es un invento de la modernidad sino que ya estaba implícito en la música de Mingus allá por la década del 50. Exploración ésta que coincidió con la búsqueda encarada por otros cultores del género como Coltrane o el también saxofonista Yusef Lateef. Tijuana Moods es un álbum hijo de un viaje de Mingus! a Tijuana, pueblo otrora famoso por sus prostíbulos. La atracción del contrabajista y compositor por México venía de lejos. De hecho, nació en una ciudad limítrofe, Nogales, en el Estado de Arizona. Hay mucho ritmo latino en este disco, así como una gran clase de improvisación colectiva. Dijo Mingus en su momento que Tijuana Moods fue el mejor disco que haya grabado alguna vez. Seguramente está entre lo más alto de su producción y, más allá de su propia consideración, la industria avaló ese juicio al lanzar dos grandes reediciones del trabajo, en 1986 y en 2001. En la primera incluyó dos versiones de cada uno de los cinco temas originales, mientras que en la segunda fueron 22 temas en un disco doble, que afortunadamente se editó en la Argentina como es debido. Mingus exigió aquí a sus músicos mucho más de lo que éstos estaban acostumbrados a dar y él mismo reconoció el esfuerzo en las liner notes. Pero también abordó la edición d! el disco con un esmero inusual, grabando los temas una y otra ! vez y el igiendo los segmentos para cortar y armar. Por lo pronto, Dizzy Moods, el corte que abre el disco tuvo ocho registros para desesperación del ingeniero de sonido. Lo cierto es que buena parte de los músicos que rodearon a Mingus en esta aventura no compartieron nuevamente cartel en los años siguientes. Fueron de la partida Clarence Shaw en trompeta, Jimmy Knepper en trombón, Shadi Hadi en saxos, Bill Triglia en piano y Danny Richmond en batería, a los que se añadió la voz de Isabel Morel. Hubo un intento de continuidad en 1996 con otro disco llamado New Tijuana Moods, pero el original no tiene comparación y merece ser escuchado un! a y otra vez.